Advertencia en medicamentos: Chile implementará sello que informará sobre efectos al conducir

Chile está implementado un nuevo sistema de advertencias en medicamentos que podrían afectar la capacidad de conducción. Se trata de un sello que buscará alertar a los pacientes sobre los efectos secundarios de ciertos fármacos, especialmente aquellos que pueden provocar somnolencia, disminución de reflejos, problemas de concentración o alteraciones perceptivas. La medida, impulsada por el Instituto de Salud Pública (ISP) junto al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones a través de Conaset, forma parte de la Estrategia de Transportes y Telecomunicaciones a través de Conaset, forma parte de la Estrategia Nacional de Seguridad de Tránsito 2021–2030.

Este nuevo etiquetado no pretende prohibir el uso de medicamentos, sino entregar información clara para que las personas puedan tomar decisiones responsables antes de manejar.

¿Qué medicamentos contarán con esta advertencia?

El alcance de la medida es amplio y abarca no solo medicamentos de prescripción médica, sino también productos de venta libre. Entre ellos se incluyen antigripales, antihistamínicos para alergias, analgésicos, medicamentos para migraña, relajantes musculares o incluso insulina.

Además, las autoridades comunicaron que si el fármaco cuenta con principios activos como la insulina, ketamina, metamizol, clorfenamina, pregabalina, entre otros, tendrá sello de advertencia ya que son componentes que podrían afectar a tu conducción.

Este punto es especialmente importante, porque muestra que la advertencia no está dirigida únicamente a pacientes con tratamientos complejos o psiquiátricos, sino a cualquier persona que pudiera consumir un medicamento común antes de conducir. En ese sentido, el nuevo sello aspira a generar una cultura de autocuidado más extendida y consciente.

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Una medida preventiva dentro de un panorama preocupante

Aunque no existe una cifra única que determine cuántos accidentes de tránsito en Chile están directamente relacionados con el consumo de medicamentos, sí se reconoce que la conducción en condiciones físicas deficientes (con somnolencia y/o fatiga) causó un 3% de los fallecimientos por siniestros viales en el 2024. La incorporación de un etiquetado específico apunta justamente a disminuir estos riesgos, proporcionando una advertencia visible, comprensible y preventiva.

Sin embargo, la efectividad de esta medida dependerá de factores como: la claridad del etiquetado, la comprensión del público, la capacidad de los usuarios para relacionar esta advertencia con sus condiciones personales y, sobre todo, el nivel de educación vial que acompañe este proceso. Si las personas continúan interpretando los medicamentos como productos “inofensivos” debido a su venta libre, la advertencia por sí sola podría no ser suficiente.

¿Un avance o una advertencia más que podría pasar desapercibida?

Desde la perspectiva del derecho y de la seguridad vial, la pregunta central es si este etiquetado realmente logrará impactar en la reducción de accidentes vinculados a condiciones físicas alteradas. Podría representar un avance relevante, especialmente si los conductores comienzan a evaluar su estado antes de manejar con el mismo rigor con que consideran factores como el sueño, la alimentación o el consumo de alcohol.

No obstante, también surge la inquietud de si esta advertencia será interpretada con la seriedad necesaria. Por ejemplo, muchos usuarios están habituados a ver advertencias en productos alimentarios, como los conocidos sellos negros, y existe el riesgo de que estos nuevos pictogramas se normalicen rápidamente y pierdan su impacto.

Un debate necesario para avanzar en seguridad vial

El nuevo etiquetado abre una conversación importante: ¿Estamos lo suficientemente informados sobre cómo los medicamentos afectan nuestra conducción? ¿Será esta medida suficiente para cambiar hábitos? ¿Se requiere una estrategia más amplia de educación y fiscalización?

Independiente de las respuestas, la implementación del sello representa un recordatorio fundamental: conducir en condiciones óptimas es un deber legal y ético, y estar atentos a los efectos de los medicamentos que consumimos es parte de esa responsabilidad.

¿Desde cuándo comienza a implementarse esta medida?

Jorge Canales, jefe de la Agencia Nacional de Medicamentos (ANAMED) del Instituto de Salud Pública (ISP), señaló que “se establecieron dos grandes plazos: hasta 36 meses para los productos farmacéuticos ya registrados. O bien, aplicación inmediata en aquellos medicamentos que ya cuenten con estos principios activos, pero cuyo stock original de mercado se haya agotado”.

Nota escrita por Sebastian Oyarzo Cornejo, Periodista.

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